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Apostolado Juvenil - Diócesis de Cuautitlán

Peregrinación Anual al cerro del Cubilete

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La Peregrinación a la montaña de Cristo Rey, es un movimiento nacional juvenil en el cerro del Cubilete, ubicado en el centro geográfico de nuestro país: Silao, Guanajuato.

A celebrarse el 31 de enero del 2009, jóvenes católicos de distintas partes de todo México demuestran que la alegría, entusiasmo y la fe, son factores característicos de nuestra juventud.
Los jóvenes estamos llamados a ser la sal de la tierra y luz del mundo, tengamos el coraje de comprometernos a llevar a un joven más a Cristo, como nos exhorta S.S. Benedicto XVI.

En un clima de alegría y euforia por reconocer a Cristo como nuestro Rey, los jóvenes católicos nos manifestamos de una manera firme y contundente a los pies de nuestro Señor, demostrando que México se encuentra bendecido por tener a Cristo Rey y María Reina como nuestros patronos.

Historia

La tradición de las peregrinaciones juveniles al Cerro del Cubilete, empezó en 1973 con marchas organizadas para jóvenes, a las cuales convocaba la Acción Católica de la Juventud Mexicana. Se realizaban en la fiesta de Cristo Rey, el último fin de semana de noviembre. En la tercera marcha en 1975, murieron dos jóvenes participantes, conocidos ahora como Mártires del Cubilete, y cuyos restos descansan en el Valle Juan Pablo II. Al siguiente año en 1976, el nombre de marchas, fue substituido por el de peregrinaciones.

Con motivo de la primera visita pastoral de Juan Pablo II, a México, en 1979, la peregrinación anual al Cerro del Cubilete, se organizó en el mes de enero, con la esperanza de la participación del entonces Papa. Por motivos de logística, Su Santidad no pudo asistir a la peregrinación, sin embargo sobrevoló en su avión, el Cubilete durante la peregrinación, y envió un mensaje a los jóvenes participantes.

Es muy emotivo, en peregrinaciones pasadas, ver a familias enteras caminando a los pies de la montaña, papás que llevan en sus hombros a niños pequeños y que con un gran esfuerzo caminan, cansados y asoleados, pero con el rostro lleno de satisfacción, porque están enamorados de este ideal, ¡Viva Cristo Rey!.

Información tomada de http://www.cubilete.org/